SANTO DOMINGO. Julio Sánchez Mariñez es licenciado en Psicología por la UASD, también es egresado de State University of New York at Albany donde obtuvo un Doctorado en Estudios Organizacionales y Gerenciales de su Escuela de Negocios. Está convencido de que los nuevos años traerán una mayor cantidad de educadores y que por eso se debe procurar políticas de Estado continuas y suficientes para asegurar un docente competente.

El actual rector del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (Isfodosu), cree que sin esa apuesta a futuro, gran parte de la expectativa de la sociedad y la inversión actual no se va a lograr mejorar la educación. Es por eso que el rector del Isfodosu renueva la oferta académica del instituto y ahora pasará de la formación de profesores los niveles inicial y básico a incursionar en la formación de profesores para nivel secundario, arrancando este año con la licenciatura en matemáticas.

—¿La cuestionada formación docente se puede vincular a la clase social de la personas que elige estudiar educación, la falta de vocación, que muchos estudian porque les garantiza un trabajo perdurable o a la débil formación preuniversitaria que tuvo?

Ese es un punto y no debemos magnificarlo, porque tenemos un sistema pre universitario que nos está arrojando egresados con deficiencias notables. Si tomamos los indicadores para los egresados de derecho y de medicina y de educación que toman las pruebas de admisión nuestra, los resultados de aprobación son similares, lo que indica que es un problema en el sistema pre universitario y en el universitario también, para muchas carreras.

En ese contexto quiero decirte que muchos estudiantes quedan atraídos por la carrera educación, en el pasado, probablemente, desestimaban otras carreras porque se entendían que no eran capaces de asumirlas, como ingeniería y medicina, pero el contexto general es que hay un fallo en nuestro sistema universitario en asegurar efectivamente las condiciones de éxito de los egresados y eso los indicadores lo evidencian.

—¿Pero, quiénes estudian educación, personas pobres, ricas, de clase media?

En el grueso son personas de clase media hacia abajo. En el caso nuestro, la mayoría de nuestros estudiantes están en el quinto y cuarto quintil, clase media y media baja. Como aplicamos una encuesta socio demográfica sabemos eso. En las demás universidades, por conjetura, pienso que pasa lo mismo.

Los estudiantes del Inafocam son becados por el instituto con fondos que les da el Minerd (Ministerio de Educación), solo pagan matrícula si repiten una asignatura, como están a tiempo completo, tienen almuerzos y merienda como los estudiantes de la tanda extendida.

—¿Hay esperanza de cambio?

Creo que la situación empieza a cambiar, estamos en un momento de gran oportunidad, hay que insistir en la dignificación del magisterio, tanto en los aspectos materiales, como en lo simbólico, insistir en que no entra todo el mundo.

—¿Tienen novedades para este año?

Por primera vez vamos a incursionar en la formación de profesores para nivel secundario, lo hacíamos para el nivel inicial y básico y en educación física y ya tenemos aprobada la licenciatura en educación en matemáticas para la educación secundaria y estamos a punto de tener aprobada por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología la licenciatura en biología para el nivel secundario y hemos presentado planes en Lengua Española y Literatura y en Ciencias Sociales.

—¿Los profesores extranjeros ya fueron contratados?

No. Están a punto de ser contratados. En ese sentido, nuestro rol es presentar nuestra necesidades y desde el año pasado la hemos presentado y la hemos ido actualizado. El Ministerio de Educación está canalizando vía el Inafocam la contratación de esos profesores.

Estoy optimista de que ya en mayo tendremos los primeros.

—¿ En materia de investigación, cómo está el Isfodosu?

Mal. La investigación es la cenicienta en todas las universidades. Nosotros hemos avanzado en dos frentes que nos dejan bastante satisfacción, mi respuesta fue para crear un impacto, naturalmente, cuando dije mal. Estamos haciendo unos esfuerzos históricos en buenas prácticas en investigación-acción que datan de cinco años, pero en la investigación académica, incluso en las más sofisticadas, la venimos reforzando, al igual que las demás instituciones de educación superior.

“La falta de sostenibilidad de políticas públicas, que se vayan afinando en el tiempo, para madurar e irse perfeccionando ha sido parte de nuestro problema”

Julio Sánchez Maríñez

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here