Santo Domingo.— En un acto que trasciende lo meramente ceremonial, la Universidad APEC (Unapec) ha puesto hoy el sello final a su compromiso con la educación superior mediante la realización de su 59.ª Graduación Ordinaria. La cifra que emerge de este proceso académico es contundente y sin precedentes en los registros institucionales: 858 nuevos profesionales ingresan formalmente al mercado laboral nacional, consolidando una institución pública que ha demostrado ser un pilar fundamental para el desarrollo humano y técnico del país.
Un panorama demográfico revelador
Dentro de este total de 858 egresados, se observa una clara tendencia hacia la equidad de género en las aulas dominicanas. Las mujeres superan por amplio margen a sus contrapartes masculinas, alcanzando un número de 507 graduandas. Este grupo representa el 59% del total de la promoción, frente a los 351 hombres restantes. Esta proporción no es un dato aislado; responde a una realidad estructural en la educación superior de la República Dominicana, donde las carreras de ciencias de la salud, pedagogía y administración han consolidado históricamente una base femenina predominante.
El hecho de que la mayoría absoluta pertenezca al sexo femenino indica que la Unapec ha logrado mantener un entorno académico inclusivo. Sin embargo, es imperativo analizar este dato con prudencia: la representación numérica en el aula no garantiza automáticamente su inserción laboral equitativa ni la paridad salarial en los sectores productivos. Mientras las graduandas ocupan hoy esta posición de liderazgo demográfico en el campus, el reto para el Estado y el sector privado es asegurar que estas 507 profesionales encuentren espacios laborales dignos que reflejen tal vocación.
La graduación ordinaria de la Unapec no es solo un trámite administrativo; es el resultado de años de sacrificio académico. Estos 858 profesionales, con sus títulos en mano, se convierten ahora en los arquitectos del futuro inmediato de las instituciones públicas y privadas de Santo Domingo y el resto del país. Su formación técnica les permitirá abordar desde la gestión sanitaria hasta la planificación urbana, áreas críticas para la modernización de la nación.
El reto de la empleabilidad real
No obstante, la alegría por obtener el título debe ir acompañada de una mirada analítica sobre el contexto económico. La República Dominicana enfrenta desafíos significativos en cuanto a la calidad del empleo y las tasas de formalidad. Que 858 personas egresen con honores es un logro institucional indudable, pero la presión sobre el mercado laboral para absorber tanta oferta de talento calificado requiere políticas activas de vinculación educativa.
Es fundamental que los estudiantes de la Unapec y las autoridades académicas continúen fortaleciendo la conexión entre el plan de estudios y las necesidades del sector productivo. La presencia femenina mayoritaria es un éxito, pero debe traducirse en una fuerza laboral diversa y competitiva que pueda responder a las exigencias de la economía globalizada, sin caer en estereotipos de género ni discriminación al momento de la contratación.
En conclusión, la graduación de la Unapec marca un nuevo capítulo en la historia educativa dominicana. Con 858 nuevos miembros en el cuerpo profesional del país y una clara preponderancia de mujeres, esta promoción refleja tanto los avances logrados como las lecciones pendientes de aprender. El camino siguiente para estos egresados no termina en la ceremonia, sino que comienza en su inserción efectiva en la sociedad, donde deberán demostrar que su formación es lo suficientemente robusta para enfrentar los retos de gobernanza y desarrollo que exige el siglo XXI.
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.

