¡No, no y no!
Es ostensible, franca y descarada la presión que se está ejerciendo sobre la República Dominicana para que detenga las repatriaciones de ilegales haitianos. A estas presiones, a las que abiertamente se suman los Estados Unidos y legisladores demócratas y las camarillas formadas por organizaciones no gubernamentales, hay que enfrentarlas...








