Si hay algo que impacta a aquellos que nos visitan de otros países es la apertura, calidez y alegría contagiosa manifestada por nuestros ciudadanos. Sin embargo, muchas veces esa misma característica sociocultural, sin proponerlo, permite generar dentro de las familias situaciones de conflicto por opiniones con relación a lo que, desde afuera, como pariente, amigo, entiendes que allí está mal. Cada familia se maneja de forma diferente, pero, es frecuente escuchar cuando las diferencias entre sus miembros ya sean hijos, conyugues, son acentuadas de manera inconsciente y quizás con una buena intención por aquellos que entienden están aportando positivamente. Expresiones como: “No sé cómo soportas a tu esposo. No te toma en cuenta ni para tu cumpleaños.”, “Sólo es un buen proveedor y nada más.” Y, si no, por el contrario, “Sólo tú llevas el peso económico y él ha sido menos productivo.”

    Lo mismo sucede con opiniones enfocadas hacia los hijos y padres. Una de mis amigas expresó lo siguiente delante de uno de mis hijos: “No le hagas caso a tu mamá, ya tu eres un hombre. Y a tí, ya suelta ese muchacho.” Sin entender que las reglas dentro de mi hogar implícitas no tienen edad y, más que eso, el respeto de todos es y ha sido la base de su estructura. La fijación de límites y fronteras no depende de la opinión de quien está afuera, al contrario, por ejemplo, lo que para una pareja no era problema, una opinión desacertada, puede convertirse en detonante de conflicto, el cual lleve a una crisis tal que se haga insostenible la relación entre ambos.

    En condiciones normales debemos ser celosos con este tipo de situación, hoy donde en todos nuestros hogares tenemos una variable externa la cual ha cambiado nuestro estilo de vida y que obliga a permanecer más tiempo junto.

    Así como también la necesidad de acercamiento hacia seres queridos que se encuentran a distancia buscar cooperar ayudando a resaltar aquellas cosas positivas que quizás nunca habías visto.
    Es tiempo de unir esfuerzos en cada hogar en pro de unidad como nunca antes.



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