Este título podría dar la impresión que contiene una contradicción conceptual, porque ¿cómo el humano, puede deshumanizarse a sí mismo?. Sin embargo, ciertamente el género humano se encamina a una involución en cuanto a lo ontológico del ser.

    Si partimos de la concepción tripartita de la creación, no sólo somos cuerpo y mente, sino que en la dimensión humana habita el Ser, al cual muchos lo definen como alma, otros como el espíritu o el cristo que da vida a la existencia de la humanidad.

    Contrario a esta concepción, nos encontramos con una inquietante e inicua realidad,: «el hombre ha olvidado su esencia divina y su condición de ente gregario», y se encamina por derroteros inciertos, a una insensibilidad social, que abomina de su propia existencia.

    Cónsono con esto, se ha enraizado en el ser humano un individualismo voraz y excluyente, que lo dirige a no reconocerse en el otro, a creerse único sujeto con derechos y que lo único que importa es la satisfacción del ego personal.

    Esta situación propicia la corrupción insaciable, la acumulación excesiva de riquezas, sin sentido ni compromiso de solidaridad social ni humana, ante las carencias de sus semejantes.

    Esta deshumanización se exterioriza en su grado más degradante y horrorosa en la pérdida del respeto por la vida del otro, la otredad es la regla para el humano deshumanizado, el sufrimiento ajeno, no es suyo, porque ha construido corazas y fortalezas.

    En todos los tiempos ha habido actos deshumanizantes, muertes, guerras, las cruzadas, la inquisición, torturas, violaciones, dictaduras, pero parece que, en la edad moderna- contemporánea, se ha convertido en la Era por excelencia de la deshumanización

    Nótese que se han acrecentado, en los últimos 30 años, muchas degradaciones humanas, con implicaciones globales de exterminio o de autodestrucción, otroras inadmisibles que hoy ya no sorprenden, pero que, no obstantes, siguen siendo crímenes de lesa humanidad;

    Así vemos como el medio ambiente es destruido sin remordimientos algunos, ha habido una inversión acelerada de los valores supremos, propios del buen vivir, que eran enseñanzas cardinales de todas las sociedades organizadas en Estado-nación.

    El hombre era el centro de las políticas públicas y los gobiernos destinaban grandes recursos para la sostenibilidad de la dignidad humana, siempre en la búsqueda del bienestar, del estado benefactor, mejores pensiones, a menos edad de retiro, para los trabajadores.

    Hoy, por el contrario, las grandes potencias que dirigen el mundo, se han confabulado en un pacto secreto y maléfico (club bilderman) con el propósito de instaurar un nuevo orden mundial, donde el hombre pasa a un segundo plano, en la pirámide del poder.

    Priorizando el gobierno electrónico, el dominio omnímodo de las grandes corporaciones, la robótica como sustitución de la mano de obra y del talento humano, y lo que es más escalofriante, la fría reducción de la población mundial.

    Esta forma de reducción o eliminación se ejecuta mediante la aparición de conflictos bélicos inventados que, por lo sofisticado y mortífero de las armas en manos de los países hegemónicos, se vislumbra que, el número de muertos ya no se contarán en miles, sino en millones.

    A esto súmele las guerras bacteriológicas, secretamente pactadas por los dueños del mundo, cuyas realidades se están manifestando en la cantidad de virus y bacterias, otrora desconocidas en nuestras sociedades, que han aparecido y continuarán apareciendo en la humanidad.

    El mejor y reciente ejemplo lo es el covid-19, que viene devastando social, económica, y políticamente a todas las sociedades del planeta, sin que se vislumbre, de manera intencionada, una curación a gran escala para esta enfermedad.

    Tal actitud descuidada, responde a un plan de las grandes potencias, es una evidencia clara de, hasta donde y hasta qué grado ha llegado la deshumanización del ser humano, que sin importar el dolor que producen, aceleran el proceso de reducción de la humanidad.

    Esas mismas potencias, Juegan a la ignorancia, a la carencia de educación, sinónimo de nula información, por ende, menor posibilidad de exigir derechos fundamentales, luego etiquetandolos de «ciudadanos de tercera categoría» sin utilidad planteria.

    En definitiva, es evidente que, si las grandes corporaciones, con rango o categoría de Estado, No son detenidas, entonces, habría que persignarse y decir: «Que Dios nos encuentre confesados».

    ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.



    Source link

    • Show Comments (0)

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    comment *

    • name *

    • email *

    • website *

    Ads

    You May Also Like

    Juan Bolívar Díaz

    El cuerpo del país está desnudo de ropajes paradigmáticos. Esa falencia lo torna vulnerable ...

    Covid-19: qué conoce la ciencia y qué no después de más de siete meses

    Madrid, (EFE).- Han pasado más de siete meses desde que se confirmaron en el ...

    Unos 200 miembros Comisión Política PRD piden renuncia Miguel Vargas

    Miguel Vargas Maldonado. SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Más de 200 miembros de La Comisión Política ...

    Mueren otros 17 por Covid-19 en RD, suman 1,630 víctimas

    Ministerio de Salud Pública reportó este jueves que 17 personas murieron en las últimas ...

    Gobierno depositará este jueves ante Procuraduría caso contra Gonzalo

    Milagros Ortiz Bosch. Por ALI NUÑEZ Fecha: 10 septiembre, 2020 SANTO DOMINGO, República Dominicana.- ...

    12 nuevas muertes y 609 casos COVID en la RD, según último boletín oficial

    Santo Domingo.- El Ministerio de Salud Pública informó hoy que en la República Dominicana ...