Inspección rigurosa pone freno a transporte internacional incumplidor
En un movimiento que refuerza el marco legal del sector, la compañía Intrant procedió a retener cinco autobuses de pasajeros operados por conductores haitianos en la zona de Friusa, dentro del complejo Bávaro-Punta Cana. La medida se ejecutó durante un operativo de fiscalización específico diseñado para verificar el estricto cumplimiento de las disposiciones establecidas en la Ley 63-17, que regula la movilidad, el transporte terrestre, el tránsito y la seguridad vial en todo el territorio nacional.
Aplicación de la normativa local
Este incidente resalta la importancia de vigilar que los vehículos extranjeros operen bajo los estándares exigidos por la legislación dominicana. La Ley 63-17 no es un mero trámite burocrático, sino una herramienta fundamental para garantizar la seguridad de todos los usuarios de las vías y mantener el orden en el tránsito. Según se ha reportado, la detención fue una acción directa consecuencia de presuntas violaciones a dicha normativa.
Contexto regional
Suchas situaciones son críticas para cualquier destino turístico como República Dominicana, donde la imagen del país y la seguridad del viajero dependen de operadoras que respeten las leyes locales. La intervención de Intrant en Friusa envía un mensaje claro a los operadores internacionales: el cumplimiento de la Ley 63-17 es ineludible, sin importar la nacionalidad de los conductores ni el origen de la flota.
Se espera que este operativo sirva como precedente para futuras fiscalizaciones. La prioridad debe ser siempre la seguridad vial y la aplicación cabal de las leyes, asegurando que el sector transporte funcione con integridad y responsabilidad en beneficio del Estado dominicano y sus ciudadanos.
Pieza editorial original inspirada en información reportada públicamente. Fuente de referencia: ver enlace.

