Opiniones

Jean Alain – Periódico El Caribe


Una imagen recorre todo Twitter: la de Jean Alain Rodríguez, ex procurador general de la República, con un casco y chaleco antibalas, rumbo al Tribunal de Atención Permanente del Distrito Nacional. Está en medio de una batalla legal que apenas empieza. La otra batalla, la mediática, la tiene perdida desde que era procurador general de la República. Tanto por acciones (caso Miriam Germán ante el Consejo Nacional de la Magistratura), como por inacciones (persecución real de la corrupción e instrumentar bien los procesos).

Y la batalla en las redes, llena de malquerencias, maledicencias, contumelias y bots (claro está), es un camino que no deberíamos transitar, pero que no podemos desconocer, mientras enderezamos el rumbo de la justicia nacional.

Y ahí hace rato que perdió el señor Jean Alain. El resto está consumado. Por eso defenderlo es tan difícil. Incluso, en los medios de comunicación, solo algunos se atreven, imagino que por múltiples razones, incluyendo la coherencia, tan escasa entre nosotros.

El ex procurador general de la República es el principal encartado de un proceso en donde hay mucho en juego. Es de presumir que por haber estado por 4 años a la cabeza de un órgano tan sensitivo, con informaciones privilegiadas al más alto nivel, el señor Jean Alain tenga mucha tela por donde cortar en su defensa, incluso lo ha dicho en una carta escrita de su puño y letra que enviara a un medio de comunicación: “El objetivo de apresurar mi detención tenía como foco impedir el intercambio que había anunciado con la opinión pública nacional”. Y, más adelante dice: “Tengo mucho que decir, el país merece saber lo que se pretende ocultar a la fuerza”.

Seguro el exprocurador tiene mucha información importante, pero no debió esperar que lo apresaran para decidirse a hablar, debió hacerlo antes. Incluso por eso muchos no creerán en sus palabras.

Y, creemos, que la Procuraduría General de la República se juega su prestigio con este proceso. En las redes que mencionamos, donde el señor Alain tiene la batalla perdida, también ha sido tendencia el ministro de la Presidencia: Lisandro José Macarulla Tavárez, en relación a unas empresas de familiares directos, relacionadas a uno de los “Lotes” en el proceso de contratación para la construcción de la nueva cárcel sustituta de La Victoria.
En las redes le exigen “sangre” al presidente de la Republica. Actuó con rapidez en casos anteriores, debería hacerlo ahora. O, algo que es del imperio del ministro, que ponga el puesto a disposición con una licencia mientras se investiga. Las redes son implacables.

Y, si bien la responsabilidad es personal, el ruido afecta personalmente al ministro, que debe ser el más interesado en que se investigue y se aclare todo.

Mientras, con esa aparente exclusión, se juega la Procuraduría General de la República su prestigio ante la sociedad. Deben explicarle a “las redes” (que tanto le gusta usar a la PGR), que la investigación no ha terminado, o que eso es parte de otra investigación paralela que está en proceso u otra idea convincente y razonable.

Por eso el caso es complicado e interesante más allá del resultado inmediato de la medida de coerción. Deben hilar fino. Deben justificarlo bien.



Source link

Leave a Response