EntretenimientoPolítica

Responso por Fortunato Canaán Fernández — El Nacional


El 21 de diciembre reciente Rafael Fortunato Canaan Fernandez en forma abrupta e inopinada, inicio el éxodo escarpado hacia las regiones ignotas sin retorno, abriendo con su partida definitiva, un paréntesis reflexivo, abriendo un trillo para una semblanza breve de su accionar en este valle de desafíos que llamamos vida.

Ahora que el modismo del emprendedurismo esta de moda, como la vibración de las redes sociales que amenazan desguazar el tradicional diarismo que conocemos a nivel planetario, es propicio un esbozo de Fortunato Canaan, quien fue un esforzado y solitario pertinaz pionero, consecuencia de su amplia visión de crear novedades productivas por todo lo alto, en su siempre vocación de autonomía que signo su impronta creativa.

Comienzo el movedizo 1966, cuando el país recién salia del proceso destructivo de una guerra civil producida por la terquedad y megalomanía de un laureado escritor y afamado cuentista sin vocación de poder, ni comprender sus secretos intríngulis, cuando Fortunato Canaan gesto el ambicioso proyecto agrícola Agro Pampa en la finca de su abuelo materno Ramon Fernandez, en Casa de Alto, SFM.

Recurrente innovador y creador, se adentro profundo en la prospección petrolera fundando la empresa Las Mercedes, aspirando por segundos brotara el chorro de oro verde en el litoral de SPM.

Una tercera vocación de emprendedurismo, que seria la final, encuentra a Fortunato Canaan prospectando con inversionistas chinos de Pekin construir una red ferroviaria que conectara por el Punta Cana, GSD, por el norte Santiago de los Caballeros, Puerto Plata, Montecristi, por el sur SJM, Barahona, posible Puerto Príncipe.

Fue su postrera obsesión emprendedora, recurrente tema cada vez que visitaba a esta lampara votivacreativa, mostrándome en la mesa de comedor volúmenes del proyecto, planos incluidos, describiéndome las postas del ferrocarril, los cortes de tierras, travesía, numero de vagones, minuciosa descripción de un proyecto que para el, como en otros, su lucro personal no era el leitmotiv, sino la repercusión oronda para el país, que el amo en grande, con acerados caracteres permanentes.

Cuando en su momento brote un chorro de oro verde, que brotara.

Cuando en su momento el retumbar de rieles preconicen un ferrocarril, que se escuchara.

El recuerdo del ingeniero civil Rafael Fortunato CanaanFernandezvibrara en esos dos episodios cumbres del encumbrado desarrollo dominicano.

Paz a sus restos mortales.

Siempre viva a su memoria emprendedora y patriótica.

Pesar a sus hijos Fortunato, Jose, Iranna, Ariadna y Violeta.

Las cinco prendas de Rafael Fortunato CanaanFernandez y la gestora de sus prendas, Violeta Rivas Savinon.

Por Ubi Rivas
[email protected]



Source link

Leave a Response